2/3/10

COMO UN SUEÑO...

He aquí mi pequeña existencia, en esta tierra que se mueve a su antojo, aquí estan mis pensamientos en todos mis seres queridos y en todos mis compatriotas en los lugares que algún día andube... cobquecura, chillán, pelluhue, pinto, chacai, talca.

Estoy junto a mi vaso con hielo y whisky, al perro de unos amigos, a una piscina sacudida y vaciada por el terremoto.

Pienso en una escultura de cerámica derrumbada junto a una radio a pilas que me informa de lo que ocurre en mi país, en todo el llanto y la pena por los caidos en este movimiento que nos sigue desde el principio de nuestra historia.

Escribo y mi sentidos atentos a cada movimiento para ubicarme en un lugar seguro, pero que lugar es seguro?... lo único seguro es nuestra presencia hasta que la naturaleza diga lo contrario.

Vuelve a relinchar un caballo, que me indica que debo estar muy atento...el caballo no se equivocaba una nueva replica, me pongo de pie y mi compañero canino me acompaña sumido en el miedo que no puede controlar, mi control esta en este lapíz que me hace describir una imagen como un fotógrafo.

Un sorbo + y mi celular sin señal, me siento en un columpio que esta en el patio de la casa, los caballos anuncián los movimientos.

Tomo whisky, por que fue una de las pocas botellas de vidrio que se salvo del terremoto y fue una de mis compañías en la madrugada del 27/02/2010.

Recuerdo las imagenes de la hora del terremoto... siento el movimiento de madrugada, me levanto de la cama, voy a la habitación de al lado, tomo de la mano a mi madre y la guío en la oscuridad a la salida, llegamos a la puerta y está con llave, no la puedo abrir por unos segundos que son eternos por que el movimiento crece a cada instante, la logro abrir! salimos caminando ligeros, equilibrandonos en el suelo que se sacude, la musica de fondo es de los objetos que se caén y se quiebran , seguimos caminando doy un paso en falso y me logro equilibrar mi madre de la mano cae trás de mi, no la suelto de la mano con la otra me tomo de un joven sauce, ella prefiere seguir en el suelo a tratar de equilibrarse de pie, la piscina se transforma en marejada, todo parece un sueño de casi tres minutos, la tierra se calma mi madre se pone de pie y nos abrazamos, nos reimos y nos hacemos cariño como en un sueño que tiene un final feliz.

Octavio
Terremoto del 27 de febrero de 2010